
Jesse Speed Shout es el cantante y guitarrista principal de Speedball.
Nacido en un pueblecito llamado Barcelona, decidió a la corta
edad de cuatro años mudarse a una gran ciudad, eligiendo para
ello Tarragona.
Él es el principal culpable de que se formase el grupo y el
responsable del nombre del mismo, ya que en un orígen el nombre
seleccionado era Balas Perdidas,
pero lamentablemente unos fulanos de Argentina ya lo tenían
registrado y además como son un grupo inspirado en los Rolling
Stones, no queríamos que pudiese haber ningún tipo de
confusión.
Alberto Speed Note es el segundo guitarra del grupo, así como
el
encargado de las finanzas. Tambéen es el que tiene las
influencias más AOR, y por tanto el más dispuesto
a hacer baladas. Cuando no esta dando la lata con el 18 and Life de Skid Row, da el coñazo con A tout le Monde de Megadeth, aunque su verdadero amor es Motörhead.
Es originario de una mítica población deshabitada llamada
Zaragoza, lugar del cual lo único que se sabe es que organizan
el festival Monster of Rock. Emigró a Tarragona porque en esta
ciudad es mucho más fácil respirar metales pesados, los
cuales, tras haberlos destilado, expulsa por las cuerdas de la Ibanez
en la forma más cañera del metal. De hecho es el
principal responsable de la velocidad del grupo, ya que siempre tiene
prisa. Prisa por empezar a tocar, y prisa para acabar de tocar las
canciones. Además tiene la curiosa concepción musical de
que los silencios están ahí para poder incluir más
notas.
El
bajista del grupo es Eduardo Speed Beer, que obtiene su nombre por la
velocidad a la que llega a beberse las cervezas. De hecho tiene
constantemente reservado un taburete en el Helvete Metal Bar, y la
recaudación se resiente cuando por razones de fuerza mayor no
puede acercarse al bar.
Nació en Tarragona, y todavía no ha salido porque no ha
sido capaz de encontrar la salida. Sus influencias son
básicamente heavy metal, aunque dice disfrutar con el thrash
metal e incluso presume de haber escuchado algún grupo
clásico de rock and roll. Lo cierto es que apenas ha escuchado
nada más allá de Iron Maiden. Se niega rotundamente a
tocar baladas porque considera que eso es cosa de mariquitas y de
Scorpions (que vendrá a ser lo mismo).
Además de encargarse de intentar mantener el ritmo con el bajo,
es el responsable tecnológico del grupo, y es el máximo
responsable de la existencia de esta página.
También es el encargado del avituallamiento, por lo que compensa
el hecho de beberse la mayor parte de la cerveza encargándose de
mantener la nevera llena.
Jordi
Speed Boy no es sólo el benjamín del grupo, sino que
también es el batería. Sus influencias van desde el heavy
más clásico, al punk de los 80, pasando por el thrash. No
le importa hacer canciones lentas porque en algún momento tiene
que descansar, pero también hay que tener en cuenta que su idea
de canción lenta es Breaking the law de Judas Priest.
A pesar de sus constantes amenazas de ponerse a repartir baquetazos en
cuanto se pierde el ritmo, algo normal y lógico a partir del
cuarto litro de cerveza, es un trozo de pan. Eso si, un trozo de pan
con mucha mala uva.
El hecho es que los cuatro, además de formar una de las bandas
más agresivas del heavy metal local, son cuatro amigos,
auténticos colegas.